Iglesia, elecciones USA y aborto
El 16 del presente mes de mayo hay elecciones presidenciales en la República Dominicana, y casi en el fondo de este año, en el mes de noviembre, en los Estados Unidos. Los ciudadanos de ambos países elegirán al mandatario que los gobernará durante los próximos cuatro años.
En Quisqueya, el actual mandatario, Leonel Fernández, tiene la ventaja porcentual en casi todas las encuestas; el candidato del opositor Partido Revolucionario Dominicano, sigue en segundo lugar (según estos números).
Ambos han coqueteado con la Iglesia Evangélica, pero en la nación caribeña los temas morales no son debatidos como en esta nación del norte; la verdad, no hay necesidad política y jurídica.
En los Estados Unidos la economía se cansó; temas como la guerra en Irak, inmigración, salud, seguridad nacional, compiten brazo a brazo y rabiosamente con los '$verdes'.
Hay otros tópicos que ciernen el interés de sectores identificables con diafanidad, como la Iglesia.
A los cristianos y a otros grupos conservadores también les interesan asuntos morales y éticos, como el derecho a la vida, o sea, lo contrario a la muerte antes de nacer, el aborto.
También aspectos como los enojosos matrimonios entre hombre con hombre o mujer con mujer.
La escena que se dibuja en el lienzo de los aspirantes a ocupar 'la casita' de la avenida Pennsylvania en Washington, en cuanto al aborto, pone en una situación difícil, se observa desde aquí, a los que rechazan esa práctica, pero que al mismo tiempo son, por ejemplo, demócratas por 'nacimiento y por tradición'.
Y es, que ambos pre-candidatos demócratas, Hillary Clinton y Barak Obama, apoyan el aborto de una manera pública.
Obama recurre, en este tema, como en otros, al ambigüismo político, y a veces parece que habla con un "ni sí, ni no, sino todo lo contrario".
Frente a líderes evangélicos reunidos en el Messiah Collage, en Pennsylvania, los dos hablaron sobre el tema.
La Senadora de New York defendió su apoyo al derecho a abortar y aseguró que la decisión no se toma sólo por "la vida potencial" de un niño, ya que otras vidas se ven implicadas, incluidas las de los padres.
Obama, quien intervino después de la senadora, expresó que ha recalcado que está comprometido con el derecho a abortar, y en seguida dijo que "la adopción es una opción", y que "los que se oponen a ello deben tener la oportunidad de seguir oponiéndose e intentar cambiar la ley". "La difícil decisión de abortar es responsabilidad de las mujeres", agregó.
El virtual candidato republicano rechazó la invitación al foro evangélico. Una pena.
¿Por quién debe votar?
La pregunta se cae de la mata, ¿qué debe hacer un evangélico que teme a Dios, y que quiere conservar su fe en la vida, que rechaza el aborto? ¿Por quién vota, si es demócrata?
Y, ¿qué piensa John McCain sobre el tema? El candidato republicano, lo ha expresado: Su posición es que designará magistrados que sigan la línea del juez de la Corte Suprema, Antonin Scalia, dispuestos a limitar los alcances del fallo sobre el caso Roe v. Wade que legalizó el aborto.
Según ha trascendido en la prensa, en una ocasión (en 1999), no obstante, dijo que no habría que anular ese fallo.
Pero, soslayando, si usted quiere, ese 'fly out', su determinación es oponerse al aborto.
Sus votos han sido en contra de que se concedan fondos del gobierno para costear abortos y en una ocasión se opuso a la asignación de fondos para esos fines, incluso en casos de violación o incesto. Y por ahí sigue su línea dura.
No se marche amigo lector, quédese sentado, se lo imploro, espere un poco.
¿Qué dice McCain sobre los derechos gays? El legislador se opone al matrimonio entre personas de un mismo sexo. No apoya el que se prohíba al matrimonio gay a nivel federal porque dice que es un tema con el que tradicionalmente lidian los gobiernos estatales.
Los aspirantes con posibilidades de convertirse en candidatos a la Casa Blanca por el ala demócrata defienden las uniones civiles, pero se oponen al matrimonio homosexual, alegando criterios semánticos. Clinton señala que su oposición es de índole «personal».
Por favor, levántese ahora de su butaca, y exprese por quién votará. No, no lo escucho.
Usted podrá decir: "No me gusta la guerra, McCain habla de 100 años más en Irak, pero está en contra del aborto".
Es posible que se siente otra vez, y pida un café, y murmure, bajito, como Scarlet en el famoso film Lo que el Viento se Llevó: "Lo pensaré mañana".
¿Qué se recomienda? Es obvio, meditación en el Señor y oración, confianza en que el buen juicio le conducirá, y usted depositará su voto en noviembre. ¿Por quién?
Una cosa más, y lo dejo dormir su siesta… ¡vote y no se lo diga a nadie! ¿No se aguanta? Dígaselo a su espejo. Claro, sólo es un consejo.
Feliz sueño.
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